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lunes, 9 de marzo de 2026

La biblioteca de la medianoche | Matt Haig



Es el primer libro al que le daré media estrella en mi vida. Aquí quiero prevenirte acerca de este hecho: lo hago para llamar tu atención y que te quedes conmigo a hablar sobre qué fue lo que creo que falla en esta obra. 

La biblioteca de la medianoche - Matt Haig: El autor británico nacido en 1975 ha escrito otras obras de literatura infantil y ficción general como Razones para seguir viviendo. Tiene algunas adaptaciones a la pantalla. Es periodista. 

Reseña

La obra que me trae por aquí fue publicada en 2020. Un narrador en tercera persona seguirá a Nora Seed y nos irá contando su historia. Vamos a ver cómo cae en una espiral de decadencia hasta que finalmente decide que debe morir. Cuando lo hace, justo a la medianoche, se queda en un limbo. Ese limbo será la Biblioteca de la medianoche en la que la señora Elm la guiará y le ofrecerá la oportunidad de que averigüe qué vida sí quiere vivir. 

Nora descubrirá que cada libro —sobre las estanterías infinitas— es una vida posible. Irá viajando por cada vida que se originó por una decisión distinta, pequeña o grande. La trama se va tejiendo alrededor de su deseo de morir y de lo que encontrará en cada vida. Al final, tendrá que decidir con qué vida se queda o si ninguna le basta. Conoceremos sus amores y desamores, sus sueños frustrados, las relaciones con sus familiares y amigos, y en el camino buscaremos entender la decisión final de Nora. 

Qué me gustó

La premisa. Suena interesante que un personaje elija cualquier vida basado en decisiones posibles. 

Lo que no me gustó

El narrador. Si creo que hay desaciertos en la obra, el narrador creo que es uno de los más grandes. Lo creo así porque desde el minuto cero veo que me quiere convencer de la personalidad de Nora, justificar lo que sucede, meterme ideas en la cabeza con sus infinitos "quizás". Es un ejemplo arquetípico de la falla narrativa: Cuéntamelo y no me lo muestres. Creo que un buen narrador se esmera por decir la verdad, por mostrarme lo que ve. Este, en cambio, me cuenta lo que quiere que yo aprenda. Es aleccionador y muy molesto. 

El estilo. El uso del lenguaje es muy edulcorado. No percibía esa injundia que se le nota a una obra cuando sale de un lugar especial. Noté un lenguaje plano, monótono. La cantidad ingente de capítulos y de palabras creo que le restaron fuerza a esta obra: ahora creo que pudo haber sido un relato y el impacto hubiera sido mejor.

La trama. Definitivamente este factor es clave para mi disgusto con la obra: No noté rigor en la construcción de la trama ni en el desenlace. Se ahonda en situaciones y personajes que no aportan en nada al conflicto; las vidas que se van presentando se vuelven repetitivas y no hay una sensación de progreso. Luego, introduce, en unas dos páginas, una cantidad ingente de vidas sin ton ni son. La trama no es interesante, el final se veía venir porque aquí noté que todo estaba al servicio del mensaje.

Los personajes. Planos, sin matices, a veces me parecían caricaturas bidimensionales. Nora es una chica que ha sufrido desde niña la crítica y el bullyng, pero aparte de eso no vemos esa humanidad, ese egoísmo o envidia, esa oscuridad que habita en todos nosotros. Simplemente es una chica que sufrió y por eso cree que la vida no vale la pena. Es la perfecta víctima. Y ella es quien sobresale. Los demás personajes en definitiva los sentía acartonados y sin sabor. Personajes olvidables y que están ahí en función del mensaje. 

El mundo. Se olvidan las reglas —ya de por si difusas y confusas— que rigen el mundo que está creando el autor. Vi con desazón como se introducían nuevas reglas y se violaban otras sólo para satisfacer la necesidad de que la protagonista concluyera algo o viviera algo.  

En conclusión, para mi esta obra es una criatura que no respira. Se le inyecta medicinas, se le electrocuta, por momentos se mueve, gime, pero no respira. Y por eso creo que ha sido la experiencia lectora más desagradable que he tenido, y a la vez la más enriquecedora. Te lo explico

Por qué seguí leyendo

Lo estaba leyendo en mi Club de lectura y no podía dejarlo ya que soy el moderador (¡Rayos!). Decidí entonces sacarle provecho. Rayé el libro, peleaba con el narrador, dejaba notas y aprendía por qué la obra no me estaba gustando. Descubrí un poco más de mis gustos literarios y de lo que busco en una historia. También sobre lo que debo evitar al escribir. 

¿Te lo recomiendo?

La pregunta tonta. Pero no te voy a decir que por favor no la leas. Por el contrario, léela. Me encantaría leer tus comentarios. Y es que esto ha sido algo que me ha hecho reflexionar mucho: Para muchos lectores este ha sido un gran libro. Respeto eso y entiendo que, en definitiva, en gustos se rompen géneros. Leela y me cuentas que te parece. 

Concluyo que la historia suena interesante. Pero obra e historia son dos cosas distintas. La obra, es decir, cómo se organiza los elementos narrativos para contarme la historia, creo que me falla terriblemente. 


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📘 Fable Juan Carlos Torres

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