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miércoles, 1 de abril de 2026

Feliz mes del libro | ¿Qué nos pide la lectura? 📖📚🎇

FELIZ MES INTERNACIONAL DEL LIBRO 📖📚

Es un mes memorable porque se celebra a un invento que lo cambió todo. Desde los papiros hasta nuestros hermosos libros con cantos pintados, los libros han impulsado el desarrollo de la humanidad. Si, la lectura nos da mucho, pero ¿te has preguntado qué nos pide? 

Te voy a contar desde mi experiencia qué creo que nos pide la lectura para poder disfrutarla de verdad.  

PARAR -PACIENCIA-TIEMPO 

Si no podemos sacar el tiempo para la lectura no seremos lectores jamás. No estoy hablando de que sólo con sacar tiempo sea suficiente. Y es que parar para tomar un objeto tan extraño en las manos y ojearlo lentamente no es a lo que nuestra mente quiere todas las veces. La rapidez que actualmente impera, alimentada por las redes sociales y los videos cortos, hacen que el libro se vea como una enorme tortuga centenaria. Y creo que allí está uno de los grandes problemas que tenemos al leer: queremos replicar en el texto lo que sucede en la red social. Queremos una inyección de dopamina, un giro argumental para poder "engancharnos".  

El mundo de la inmediatez nos absorbe y cuando vemos al libro la mente lo rechaza. Nuestra mente siempre quiere evitarnos sufrimiento. Estar en la red social es estar bien, se siente bien ver aquello, enterarse de aquello. Ver el libro es sufrir porque hay que esforzarse para adentrarse en la historia. Los giros de trama no son tan frecuentes y, si además es Guerra y Paz de león Tolstoi entonces el desinterés se convierte en aversión 

La paciencia es esencial para la lectura, pero nuestra mente está siendo obligada a vivir a toda velocidad para sentirse que está segura ¿qué podemos hacer?  

CURIOSIDAD - CICLO VIRTUOSO DE CRECIMIENTO. 

Suena muy filosófico, pero es sencillo: si no hay un ciclo que alimente el hábito de la lectura y que nos saque de la dicotomía "me gusta/no me gusta" no creo que sea muy interesante seguir leyendo. Una vez el hábito se establece, el grado justo de dificultad mental para abordar el siguiente texto es esencial. Si es muy sencillo lo dejamos. Si es muy difícil lo dejamos. Si hay una complejidad justa, nos alienta.  

No me enredo más: a lo que me refiero es a que debe haber una curiosidad intrínseca, unas ganas de explorar por toda la literatura, de escudriñar en ella, como lo hacía Sherlock Holmes en cada escena del crimen. Indagar en qué es lo que esa obra tiene qué decir. Más allá de la trama y de los giros argumentales, más allá de las escenas spicy. Cuando comencé a interesarme por cómo construyen las obras, cómo nace un personaje y cómo se elabora una trama, me volví un lector más crítico.  

Si antes leía y me divertía, ahora leo, me divierto, pero además estoy haciendo una crítica de estilo o del modo en que se lleva la trama. Es mentalmente estimulante y alimenta al hábito de la lectura. ¿qué te parece? ¿crees que tengo razón? 

ESTAR PRESENTE 

Has visto que algunas veces tenemos esa sensación de leer para terminar. Lo viví hace poco: estábamos leyendo en voz alta en una librería y sentía que la gente a mi alrededor se apresuraba a leer, como si quisiera terminar. Por ello, cambiaban unas palabras por otras y se perdía el sentido del texto. Incluso, una persona mencionó que estaba cansado y que el texto no estaba atrapándoloaun así, no querían parar. Era una necesidad de continuar a toda costa. Salí de allí meditando en ello.  

No sé si te has visto a ti mismo frente a la página pensando en cuánto falta para terminar. Pones post-its en los capítulos siguientes para hacer una nota mental de cuánto hace falta. Te pones metas de libros que tienes que leer y entonces, mientras lees Guerra y Paz, piensas en la saga que no has terminado. Cuando reparas en lo que estás haciendo no te enteraste de qué estaba hablando el personaje en ese párrafo que acabas de leer.  

Estar presente tiene más que ver contigo delante del texto, por eso no es tanto sacar el tiempo, es la calidad del tiempo que le ofreces a la lectura. Ya sacamos el tiempo, ya paramos todo para estar allí frente a esa página y leyendo esa palabra. Pero lo que he experimentado es que la mente no se acopla tan pronto a la lectura y menos cuando está contaminada con las sensaciones satisfactorias y rápidas de las redes sociales. ¿Qué hacer? 

En mi caso, justo ayer lo viví. Mientras leía Salvo mi corazón, todo está bien de Héctor Abad Faciolince experimenté esa desintoxicación. Venía con una apatía por la rapidez del trabajo, por estar en varias cosas a la vez. Me senté después del gimnasio, agotado —más de la mente que del cuerpo y leí. Al principio leía, pero mi mente se iba a cosas como "Ya casi termineste capítulo... ¿cuánto falta?" o "debo hacer ese video sobre..." y fui consciente de aquello. Tenía que devolverme y leer el párrafo otra vez. 

Al ser consciente, lo que hice fue concentrarme en la palabra que estaba leyendo y en la siguiente. Palabra por palabra, hasta terminar la frase. Cuando la mente pataleaba por irse, la traía de vuelta a ver qué me decía Aurelio y qué hacía Luis en la casa de Medellín donde vivían. Me sumergí en cada escena y en la mente de los personajes. Me desintoxiqué. Fue una sensación de que la rapidez se alejaba y se creaba a mi alrededor una burbuja de concentración y lentitud. Cuando acabé, miré mi ejemplar de Guerra y Paz y quise tomarlo y leerlo, tenía esa ansía de saber más de esa historia. Lo tomé y me fui a la cama. Lo mismo, palabra a palabra.  

Conclusión 

Creo que siempre hablamos de lo que la lectura nos da, pero no de lo que nos pide. El bloqueo lector y el enganche un texto pudieran ser maneras de expresar que estamos queriendo someter a la lectura al imperio de la rapidez moderna y de la competencia, del ego y de la agenda, y el libro es rebelde por naturaleza. Puedes toquetearlo y él no te lo prohibirá, pero jamás será tuyo completamente si no le das lo que pide.  

¿qué crees que te pide la lectura para que puedas vivirla plenamente?